El adjunto del Departamento del Tribunal de Grados y técnico del Club Tora Kai Gandía analiza los exámenes de cinturón negro del pasado fin de semana
- ¿Qué ha significado para usted ver a varios alumnos de su club superar el examen de cinturón negro?
Mucha satisfacción y orgullo del trabajo realizado por todos los aspirantes. Los alumnos han vivido y comprobado en ellos mismos, ver cómo su esfuerzo y dedicación los ha llevado a mejorar y superar satisfactoriamente la prueba del grado al que aspiraban.
En este examen del Tribunal de Grados de la Comunitat Valenciana convocado por la Real Federación Española de Karate y Disciplinas Asociadas, del Club Tora Kai Gandía se han presentado nueve aspirantes: cuatro para cinturón negro y cinco para 1ªDan.
Resaltar que eran seis mujeres y tres hombres, todos formando equipo para mejorar y afrontar la prueba con la preparación adecuada.
- ¿Cómo fue el proceso de preparación con ellos en los meses previos al examen?
El karate es una formación continua. Empezamos a prepararnos de manera específica desde el mes de abril de este año. Hicimos un grupo que entrenaba los jueves a las 19:30 horas para preparar a los aspirantes.
Era un día a la semana pero que les ayudaba a mentalizarse y prepararse para este examen de junio. Conforme se iba acercando la fecha de la prueba, continuamos con la clase del jueves y, en las clases semanales, hacía hincapié en cada uno de los apartados a los que los aspirantes debían afrontar y superar.
- ¿Qué valores intenta transmitir más allá de la técnica durante la preparación para estos exámenes?
Me parece muy importante que me hagas esta pregunta, porque junto con la correcta ejecución técnica que debe demostrar cada aspirante en su examen, hay unos aspectos y valores internos que cada aspirante debe transmitir según el grado al que aspira.
Estos aspectos ya se señalan en la teoría del temario específico como son la mirada, la sensación final, la concentración, la preparación previa, durante y después de las ejecuciones realizadas, la carga energética o el correcto uso de la respiración para el trabajo a desarrollar.
Para mí, estos aspectos son más importantes que la mera demostración técnica. Sin duda, para una correcta ejecución, estos aspectos deben ir unidos en cada una de las fases que realizamos en karate.
- ¿Cómo ha visto crecer personal y marcialmente a los alumnos que ahora ya son cinturones negros?
Ver como desde que llegan al dojo, ya sean desde niños, pequeños o adultos que se inician en nuestro karate porque quieren y que hayan conseguido el objetivo que pretendían, me da alegría.
Los cuatro aspirantes para cinturón negro empezaron conmigo a los 4 o 5 años, los he visto crecer y superar cada medio cinturón al que se presentaban. Los he visto formarse como personas y he sufrido sus oscilaciones de mayor o menor implicación en el karate, sus etapas de querer ir a todas las competiciones o de repente hacer una pausa y no querer competir y posteriormente volver a plantearse en qué grado quieren participar y desarrollarse en el karate.
En cuanto a los cinturones negros 1º Dan, las tres chicas son adolescentes que empezaron en el karate desde pequeñas y afortunadamente continúan compaginando deporte y estudios. Respecto a los dos aspirantes, son adultos de más de 60 años que se apuntaron y hacen karate porque quieren y están encantados porque se sienten bien y notan que mejoran en muchos aspectos tanto físicamente como mentalmente.
Se da la circunstancia que uno de los aspirantes que han conseguido el cinturón negro es el tercer miembro de la familia que consigue el cinturón negro. Como maestro de karate estoy contento de poder decir que tengo varias familias en donde padres e hijos son cinturones negros y con varios Danes.
Señalar que la entrada familiar en el karate ha sido tanto de padres que llevaron a sus hijos a iniciarse en el karate, como de padres que acompañaban a sus hijos a karate y posteriormente ellos, motivados por ver la evolución de sus hijos, comenzaron y continúan en el mundo del karate.
En el Club somos una familia que formamos un equipo que nos ayudamos y vamos en la misma dirección, esto es, el camino del karate para evolucionar como personas.
- ¿Cómo valora la calidad técnica y de actitud de los nuevos cinturones negros en la Comunitat Valenciana?
Me siento una persona afortunada porque llevo bastantes años viendo en primera persona la evolución del karate en nuestra Comunidad Valenciana. Comencé como secretario en los Tribunales de Grados y posteriormente en estos años he ido alternado mis funciones ya sea como juez y/o secretario en los Tribunales de Grados.
Puedo decir y afirmar con satisfacción que el nivel de los cinturones negros en sus diferentes grados presentados en los exámenes de nuestra Federación es correcto, de un nivel adecuado y alto. Nuestra Federación es innovadora en varios aspectos como: desarrollar una guía para confeccionar una Tesina, crear un listado de maestros que pueden dirigir los futuros trabajos o tesinas para ulteriores aspirantes a altos grados, titular y dar formación continua a los Jueces Nacionales del Tribunal de Grados….
Actualmente soy adjunto del Departamento del Tribunal de Grados de nuestra Federación y tengo la suerte de trabajar con el director del Departamento, José Baeza, y junto a un gran equipo formado por Daniel Tchey y Armando Martí. Todo el equipo nos preocupamos y seguimos las directrices de nuestro presidente para velar por los aspectos tradicionales del karate y seguir con la evolución del karate deportivo. En definitiva, desde nuestra pequeña parcela tratamos de mejorar el Karate.


